Meditación. Maestría terapéutica interior
Bienvenido, bienvenida.
Hoy vas a recordar quién eres…
No lo que has aprendido…
Sino lo que tu alma ya sabe.
Este viaje es para alinearte con tu vocación más profunda…
Tu capacidad innata de acompañar, de servir, de ver…
Y al mismo tiempo, liberar todo lo que aún obstaculiza esa presencia pura.
Comenzamos.
Siéntate en silencio…
Cierra suavemente los ojos…
Y comienza a respirar…
Profundo… lento… amoroso…
Cada inhalación te conecta contigo…
Cada exhalación suelta todo lo que no necesitas hoy…
Relaja el rostro…
Relaja la garganta…
Relaja el corazón…
Relaja el vientre…
Relaja todo el cuerpo…
Ahora, visualiza que desde lo alto desciende una luz blanca suave y expandida…
Es tu campo de guía espiritual…
El lugar donde tu Yo Superior y los Maestros de la Verdad te acompañan…
Di internamente:
“Doy permiso a mi alma para recordar su misión de servicio.”
“Estoy dispuesto a soltar todo lo que ya no necesito para ser canal de luz.”
Y ahora, visualiza ante ti una figura luminosa…
Es tu Maestr@ interior…
Una versión de ti mismo que ya ha caminado este camino con sabiduría…
Obsérvalo… siéntelo… respíralo…
Y permite que se coloque frente a ti… o dentro de ti.
Ya no hay separación.
Y desde ese punto, con el ojo de la mente, observa en tu interior:
¿Qué parte de ti aún duda?
¿Qué parte teme al juicio, al error, al rechazo, al fracaso?
¿Qué parte quiere ser vista, aprobada, admirada, reconocida?
Mira esa parte con compasión.
No la rechaces.
Solo dile: “Gracias. Ya no te necesito.”
Envía luz a esa parte.
Y observa cómo se disuelve o se transforma…
Y ahora…
Visualiza que desde tu coronilla se abre una espiral de conexión con el Campo Mórfico de la Maestría Sanadora…
Millones de almas han aprendido lo que tú hoy estás aprendiendo.
Su conciencia está disponible.
Tú puedes resonar con ella.
Siente esa red de sabiduría viva…
No te pertenece…
Pero puedes recibirla.
Y ahora… desde esa conexión…
Visualiza tu columna vertebral como un eje luminoso…
Y di:
“Activo la Presencia.”
“Activo la Humildad.”
“Activo la Claridad.”
“Activo el Amor.”
“Activo el Respeto por el alma de cada ser.”
Y desde lo más profundo…
Siente cómo se detiene todo…
Has llegado al punto de quietud interior…
Permanece ahí…
Y desde ese silencio…
Activa el CV4 energético…
Una ola fluye desde tu base hasta tu corona…
Y al pasar, alinea cada vértebra, cada chakra, cada intención.
Y ahora, desde ese estado…
Observa tu propósito…
Visualiza una escena: tú en plena sesión…
Tú acompañando a alguien…
Tú canalizando energía…
Tú al servicio…
Y mira cómo se ve esa escena cuando estás completamente presente…
Sin miedo…
Sin ego…
Sin pasado…
Solo tú…
Y el alma del otro…
En comunión…
Ahora… inhala…
Y di:
“Estoy disponible para servir con verdad, amor y presencia.”
“Me pongo al servicio de la evolución consciente del alma.”
Y con esa afirmación…
Siente cómo un Cunning dorado y transparente se forma a tu alrededor…
Este capullo te protege…
Y al mismo tiempo te nutre, te limpia, te recuerda quién eres…
Permanece dentro de él unos instantes…
Y cuando lo sientas…
Respira profundamente…
Vuelve lentamente al cuerpo…
Mueve los dedos…
Los pies… el cuello…
Y cuando estés listo…
Abre los ojos.
Tu corazón está alineado.
Tu alma ha dicho sí.
Tu presencia es tu herramienta más poderosa.
