Punto de quietud
Capítulo 12: Los puntos de quietud y el silencio fisiológico
Los Puntos de Quietud y el Silencio Fisiológico
El arte de detenerse para que la vida se reorganice
En el centro de la terapia craneosacral hay un instante especial: el punto de quietud (Still Point). No es una técnica, ni una pausa mecánica. Es un estado profundo en el que el sistema entra en silencio, se detiene su movimiento rítmico y se abre un espacio donde la salud se reorganiza desde dentro. Este momento no solo es terapéutico; es transformador.
1. ¿Qué es el punto de quietud?
El Still Point es una pausa en el ritmo craneosacro. Durante unos segundos (o a veces minutos), el Mecanismo de Respiración Primaria cesa su movimiento, y todo el sistema entra en un estado de suspensión consciente. En lugar de expansión y contracción, hay silencio. En lugar de movimiento, hay presencia.
Este estado puede ser:
- Espontáneo, cuando el cuerpo lo necesita y accede por sí solo.
- Inducido, a través del contacto terapéutico y la escucha profunda (como en la técnica CV4).
2. Qué ocurre en el cuerpo durante un punto de quietud
Aunque externamente parezca que “no pasa nada”, en realidad ocurre mucho:
- El sistema nervioso entra en profunda regulación
- El tono simpático disminuye, y se activa el modo de descanso y reparación
- Las membranas, fascias y líquidos encuentran una nueva disposición
- La mente se silencia, y puede emerger información corporal o emocional
- La persona entra en contacto con un campo más amplio de conciencia
Tras el punto de quietud, el ritmo craneosacro suele regresar con más claridad, potencia y equilibrio.
3. El silencio fisiológico: más que una pausa
Este tipo de silencio no es una ausencia, sino una presencia total sin acción. El cuerpo no está pasivo, está profundamente receptivo. Es un umbral entre lo visible y lo invisible, donde:
- El cuerpo se recuerda a sí mismo
- El sistema se reorganiza desde su núcleo
- El alma puede hablar sin ruido
En este silencio, muchas veces se liberan tensiones antiguas, memorias encapsuladas o patrones de defensa arraigados.
4. El papel del terapeuta
El terapeuta no induce este estado por control. Simplemente lo invita con su presencia neutra, su contacto sostenido y su confianza profunda en la inteligencia del cuerpo.
Para ello, debe:
- Saber esperar sin ansiedad
- Permanecer presente sin intervenir
- Reconocer el valor del no-hacer
- Sostener el campo donde la transformación pueda ocurrir
5. Relevancia terapéutica del Still Point
Los puntos de quietud son momentos privilegiados de sanación. Allí se facilita:
- La autorregulación profunda
- La integración somato-emocional
- La reorientación funcional y energética del sistema
- El acceso a niveles de percepción y conciencia ampliados
“Cuando el cuerpo se detiene, no se apaga. Se escucha. Y al escucharse, recuerda cómo volver a ser completo.”
— Inspirado en la experiencia biodinámica